“Ya no hay favoritismos en Contratación”


Daniel Rubio, edil responsable de cuatro concejalías (Barrios, Deportes, Contratación y Renovación Urbano) fue uno de los fichajes de Mercedes Alonso para las elecciones municipales del pasado mes de mayo. Sabe que es el responsable de áreas complicadas de gestionar y espera que, a partir del año que viene, «cuando hayamos solucionado los problemas que hemos heredado», se puedan ver sus propios modelos de gestión en cada área. Sus apuestas: acabar con las diferencias entre barrios, conseguir la autogestión en Deportes y que haya más competencia entre las empresas que se presentan a la adjudicación de contratos públicos.
-¿Hay barrios de primera y de segunda en Elche?
-Para el actual equipo de gobierno todos los barrios son exactamente iguales. Es más, hay barrios que hasta ahora habían sido considerados no de segunda, sino de tercera, y nosotros estamos actuando en esos barrios, dejados y olvidados por el anterior gobierno, incluso con las limitaciones presupuestarias que hemos heredado de su gestión.
-Ha sido representante vecinal en San Antón. ¿Cómo le cambia pasar a ser el edil de Barrios?
-El hecho de haber pasado por las asociaciones de vecinos da una visión más clara de que lo que necesita el ciudadano es ser escuchado y obtener una respuesta que sea verdadera, y también de los errores que comete el político. Además, me sirvió para darme cuenta de los errores de las asociaciones: nunca deben significarse por ningún partido político y deben ser independientes y reivindicativas. Animo a todas las asociaciones a que sean reivindicativas, que luchen por lo que piden y que jamás se les pueda encasillar por ayudar a ningún partido político. Porque no entiendo que un presidente de una asociación vecinal sea, al mismo tiempo, una persona activa de un partido político.
-¿Qué reivindicaciones tienen los vecinos?
-Los vecinos, y yo me incluyo, quieren que no se les engañe, como se hacía antes, que se vendían cosas que detrás no tenían nada, como los presupuestos participativos, que destinaban una cantidad de dinero que luego no existía. La gente quiere que su esfuerzo pueda repercutir en que se les escuche y sean nuestros ojos allá donde no podemos llegar, aunque nosotros tenemos que intentar llegar a todos los rincones.
-¿Cómo marcha el proyecto de renovación urbana de San Antón?
-El anterior gobierno no le dio la importancia que tiene a este proyecto porque nunca creyó en él, y para mí es el proyecto de renovación urbana más importante que se ha hecho jamás en España. Por un lado, tiene una finalidad social: se dirige a un colectivo de personas en su mayoría con más de 65 años y escasos recursos económicos. Por otro, la importante aportación económica de los gobiernos autonómico y nacional, que va a repercutir en la calidad de vida de los vecinos y en que se puedan generar puestos de trabajo.
-¿Están los vecinos de este barrio contentos o desencantados?
-Los vecinos, lógicamente, han tenido sus dudas por los continuos retrasos que se han producido a raíz de que el anterior equipo de gobierno no se ponía nunca de acuerdo con la Generalitat. Pero ven que ahora se han comenzado las obras de urbanización y verán como a lo largo del año que viene empezarán las de edificación. Yo creo que están satisfechos, el 98% han firmado los acuerdos con el IVVSA, lo que refleja que se tiene compromiso con el proyecto. Los vecinos quieren que el proyecto se haga realidad, y yo confío que entre todos lo vamos a sacar adelante.
-¿Repercutirá la crisis?
-Siempre vamos a estar trabajando en planes alternativos, en caso de que las dificultades económicas persistan, para que los vecinos no se sientan perjudicados. Yo no sé lo que va a pasar dentro de cuatro años, pero tendremos alternativas previstas.
-¿Cuando tendrán los vecinos de San Antón su barrio renovado?
-Vamos a estudiar, ver modelos para agilizar el proyecto. Ahora vamos a empezar la primera fase y a partir de ahí estudiarlo todo para que las siguientes fases se puedan a ejecutar. Espero que el proyecto esté terminado en el menor tiempo posible.
-En cuanto al área de Contratación, ¿pesan mucho las dificultades económicas a la hora de cerrar contratos públicos?
-Lógicamente, ha habido una disminución de contratos públicos. En el nuevo modelo de la concejalía estamos haciendo algo que no se debería destacar, pero que es así: simplemente con algo tan evidente como aplicar la legislación y abrir Contratación a que cualquier empresa pueda presentarse, estamos ahorrando mucho dinero. Aquí había una especie de tabú con algunas empresas que muchos consideraban prácticamente públicas, y algunas ni se atrevían a competir ni presentarse a los procedimientos de licitación.
-¿Son las propias empresas las que se están presentando o tienen el Ayuntamiento que ir detrás de ellas para que haya más competencia?
-Hay veces en las que hemos tenido que invitar a empresas a que se presenten porque no lo sabían; tenemos el perfil del contratante en internet; y queremos llegar al mayor número de empresas posibles para que cualquier empresa que quiera trabajar con el Ayuntamiento va a tener las mismas condiciones que las demás. Los favoritismos en Contratación se han terminado: para nosotros todas las empresas son iguales y se van a seguir los trámites y la legislación vigente.
-Y en el área de Deportes, ¿pagarán los usuarios de las instalaciones deportivas?
-Deportes funcionaba según el criterio de que pagaba quién le caía bien o mal al concejal, y realmente no pagaba nadie. Hay que cumplir con la legislación: si hay que cobrar precio público es una irregularidad por parte de la concejalía no hacerlo, y así se ha formado un desfase de más de 800.000 euros en este área. Si no cobráramos por la utilización de las instalaciones se seguirían produciendo déficits. Nuestro objetivo es que el Deporte no le cueste demasiado dinero a la Administración  y pueda autogestionarse. Además, tenemos unas instalaciones a las que queremos sacarle rentabilidad y vamos a apostar por el turismo deportivo.
-¿En qué situación está la Fundació de l’Esport Il·licità?
-La Fundació de l’Esport tenían una deuda de más de 700.000 euros, con dos años que se les debía a los clubes. Hemos trazado un plan de viabilidad para reducir la deuda en unos pocos meses. Queremos que en la fundación todo el dinero que se recaude sea el dinero que se pueda repartir. Nuestro modelo va a a estar destinado al deporte base y a organizar eventos importantes con el mínimo coste para el ciudadano.